La etiqueta de un producto fitosanitario no es publicidad ni un manual de instrucciones: es parte de la autorización del producto. Lo que pone en ella es lo que está permitido hacer con él.
Los tres datos que hay que mirar siempre
- El número de registro. Identifica el producto sin ambigüedad. Es el que hay que anotar en el cuaderno de campo y con el que se puede comprobar en el registro oficial que sigue vigente.
- Si tu cultivo y tu plaga están en la lista. La autorización es por combinación de cultivo y plaga. Que el producto sirva «para pulgón» no significa que esté autorizado contra pulgón en tu cultivo.
- El plazo de seguridad. Los días que tienen que pasar antes de recolectar. Aquí, con detalle.
El resto de apartados, uno a uno
Composición
La materia activa y su concentración: «AZUFRE 80 % [WG] p/p». La materia activa es lo que actúa; el porcentaje, cuánto lleva; y el código entre corchetes, el tipo de formulación, que determina cómo se mezcla y cómo se comporta. Aquí están todas las materias activas con producto autorizado en España.
Usos autorizados
La tabla que ocupa media etiqueta. Cada línea es un uso: cultivo, plaga, dosis, número de aplicaciones, intervalo y plazo de seguridad. Es exactamente la misma información que publica el registro oficial, y la que reproduce esta web.
Dosis y volumen de caldo
Cuidado aquí, porque son dos cosas distintas y se confunden constantemente. La dosis puede venir en porcentaje o por hectárea, y el volumen de caldo es el agua con la que se aplica. La diferencia, explicada.
Frases de riesgo y de precaución
Las que empiezan por H describen el peligro; las que empiezan por P, la precaución. De ahí sale qué equipo de protección hace falta, que no es el mismo para todos los productos.
Condiciones específicas y restricciones
El apartado que más se salta y el que más problemas da. Aquí están las distancias a masas de agua, las restricciones en zonas protegidas, las advertencias sobre abejas y polinizadores y los límites de aplicaciones por campaña.
Ámbito de uso
Si el producto es de uso profesional o no profesional. No es una recomendación comercial: determina quién puede comprarlo, con qué carné y en qué tamaño de envase. Los límites del uso no profesional.
La etiqueta vieja y el registro nuevo
Un envase que lleva tiempo en el almacén puede tener una etiqueta que ya no coincide con la autorización vigente: los usos se revisan y a veces se retiran. Antes de aplicar producto antiguo, comprueba el número de registro en el registro oficial. Si el producto está cancelado, la etiqueta no lo resucita.