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Fitosanitarios.es

Cómo se lee una etiqueta

La etiqueta de un producto fitosanitario no es publicidad ni un manual de instrucciones: es parte de la autorización del producto. Lo que pone en ella es lo que está permitido hacer con él.

Persona sosteniendo un envase y leyendo lo que pone en él
Los tres datos que hay que localizar siempre son el número de registro, el uso autorizado y el plazo de seguridad. Foto de Artem Podrez (pexels).

Los tres datos que hay que mirar siempre

  1. El número de registro. Identifica el producto sin ambigüedad. Es el que hay que anotar en el cuaderno de campo y con el que se puede comprobar en el registro oficial que sigue vigente.
  2. Si tu cultivo y tu plaga están en la lista. La autorización es por combinación de cultivo y plaga. Que el producto sirva «para pulgón» no significa que esté autorizado contra pulgón en tu cultivo.
  3. El plazo de seguridad. Los días que tienen que pasar antes de recolectar. Aquí, con detalle.

El resto de apartados, uno a uno

Composición

La materia activa y su concentración: «AZUFRE 80 % [WG] p/p». La materia activa es lo que actúa; el porcentaje, cuánto lleva; y el código entre corchetes, el tipo de formulación, que determina cómo se mezcla y cómo se comporta. Aquí están todas las materias activas con producto autorizado en España.

Usos autorizados

La tabla que ocupa media etiqueta. Cada línea es un uso: cultivo, plaga, dosis, número de aplicaciones, intervalo y plazo de seguridad. Es exactamente la misma información que publica el registro oficial, y la que reproduce esta web.

Dosis y volumen de caldo

Cuidado aquí, porque son dos cosas distintas y se confunden constantemente. La dosis puede venir en porcentaje o por hectárea, y el volumen de caldo es el agua con la que se aplica. La diferencia, explicada.

Frases de riesgo y de precaución

Las que empiezan por H describen el peligro; las que empiezan por P, la precaución. De ahí sale qué equipo de protección hace falta, que no es el mismo para todos los productos.

Condiciones específicas y restricciones

El apartado que más se salta y el que más problemas da. Aquí están las distancias a masas de agua, las restricciones en zonas protegidas, las advertencias sobre abejas y polinizadores y los límites de aplicaciones por campaña.

Ámbito de uso

Si el producto es de uso profesional o no profesional. No es una recomendación comercial: determina quién puede comprarlo, con qué carné y en qué tamaño de envase. Los límites del uso no profesional.

La etiqueta vieja y el registro nuevo

Un envase que lleva tiempo en el almacén puede tener una etiqueta que ya no coincide con la autorización vigente: los usos se revisan y a veces se retiran. Antes de aplicar producto antiguo, comprueba el número de registro en el registro oficial. Si el producto está cancelado, la etiqueta no lo resucita.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la etiqueta manda sobre cualquier otra información?

Porque es parte de la autorización del producto. Lo que figura en ella es lo que el ministerio ha autorizado para ese producto concreto: usos, dosis, plazos y condiciones. Cualquier resumen, incluido el de esta web, es una copia de un dato oficial; la etiqueta es el dato.

¿Dónde está el número de registro en la etiqueta?

Suele aparecer junto al nombre comercial o en el bloque de datos del titular, con la forma «Nº de Registro» seguida de cifras, a veces con el prefijo ES. Es el dato que identifica el producto sin ambigüedad y el que hay que anotar en el cuaderno de campo.

Si la etiqueta y el registro oficial no coinciden, ¿cuál vale?

Vale la autorización vigente. Si tienes en la mano un envase antiguo cuya etiqueta permite un uso que el registro ya no recoge, ese uso ha dejado de estar autorizado. Por eso conviene comprobar el número de registro antes de aplicar producto que lleve tiempo en el almacén.

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