Lo primero que hay que saber es dónde está el dato, porque no está donde se busca: las restricciones para proteger a los polinizadores viajan en las frases de seguridad de la etiqueta, no en la tabla de usos autorizados.
Un aviso sobre nuestras propias tablas
Las páginas de esta web reproducen el fichero oficial de usos autorizados con sus condiciones específicas. Hemos contado cuántas de esas condiciones mencionan a las abejas: una, de 11.101 textos distintos.
Eso no significa que no haya restricciones. Significa que no están ahí. Si miras una tabla de esta web y no ves ninguna advertencia sobre polinizadores, la conclusión correcta no es «este producto es inofensivo para las abejas»: es «este dato hay que buscarlo en la etiqueta».
Lo decimos por escrito porque es exactamente el tipo de conclusión equivocada que puede sacar alguien que se fíe de un resumen.
Qué buscar en la etiqueta
En el apartado de frases de seguridad y de condiciones específicas. Las advertencias típicas se refieren a:
- La peligrosidad para las abejas del producto.
- La prohibición de aplicar durante la floración del cultivo.
- La prohibición de aplicar cuando hay malas hierbas en flor bajo el cultivo.
- La obligación de avisar a los apicultores de la zona en ciertos casos.
- Restricciones de horario, para evitar las horas de vuelo.
El momento importa tanto como el producto
El registro tiene autorizaciones que lo dicen expresamente. Una de ellas, literal: «se puede aplicar durante todo el ciclo de cultivo, excepto durante el periodo floración (BBCH 60-69) para evitar aplicar durante el pecoreo».
El pecoreo es la actividad de recolección de la abeja sobre la flor. Tratar en ese momento pone el producto justo donde está el insecto, aunque el producto no vaya dirigido a él.
Lo que reduce el riesgo en la práctica
- No tratar en floración cuando la etiqueta lo excluye, y evitarlo cuando no lo excluye pero el cultivo está en flor.
- Segar o controlar las malas hierbas en flor antes de tratar: aunque el cultivo no esté florecido, las flores del suelo atraen igual.
- Aplicar fuera de las horas de vuelo, al atardecer o de noche, cuando la etiqueta lo permite.
- Controlar la deriva: boquillas antideriva, presión adecuada y no tratar con viento. Lo que se va con el aire llega a sitios donde no lo esperabas.
- Avisar a los apicultores cercanos. En muchas zonas es lo que evita el problema, y es lo que la etiqueta pide en los casos más sensibles.
Y en gestión integrada
La gestión integrada de plagas exige dar prioridad a los métodos no químicos y a los productos con menores riesgos para el medio ambiente de entre los disponibles para tratar una misma plaga. Cuando hay dos productos autorizados y uno es menos peligroso para los polinizadores, esa preferencia no es un gesto voluntario: es lo que dice la norma.